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sábado, 20 de febrero de 2016

Restaurante Naomi. El auténtico japonés.

Hoy he tenido la suerte de haber podido cenar en uno de los restaurantes japoneses más antiguos de la ciudad de Madrid, Naomi. Bajo un aspecto algo cutrecillo que este restaurante, fundado en 1974 y situado en la calle de Ávila presenta por el exterior, podemos apreciar en el interior un ambiente cálido, familiar y verdaderamente auténtico, que nos transporta al propio Japón. No tiene por tanto, nada que ver con los nuevos restaurantes de aire más moderno que últimamente están abriendo en Madrid.


Exterior del restaurante
La dueña es Yuriko, una mujer muy amable que te atiende y toma la nota junto con otras camareras, te aconseja y da recomendaciones acerca de los platos. En mi caso, me ha sugerido probar un delicioso tartar que luego os enseñaré.

La decoración, muy tradicional, se encuentra repartida por todo el restaurante. Farolillos, máscaras, carteles, pequeños tapices... Hay un tatami, una barra y varias mesas. El sitio no debe dar cabida a más de treinta personas, así que hay que reservar con antelación (una semana o más), porque siempre está lleno. También puedes pedir la comida e ir a recogerla.

Interior del restaurante

En cuanto a la comida, era deliciosa. Éramos tres comensales, y pedimos de entrante una tempura de verduras y langostinos, una ensalada de algas wakame, y unos yakitori (brochetas de pollo en salsa). Después tomé una sopa de miso exquisita y de segundo trajeron un sashimi de salmón y atún, un tartar de atún con arroz y yema de huevo cruda, cerdo con especias y arroz y dos temakis, de salmón y aguacate y de huevas de salmón. Todo magnífico. Finalmente, de postre, un flan de café y una mousse de maracuyá.



La calidad de la comida era excelente, pero aviso a navegantes, el precio oscila en torno a los treinta euros por comensal, No es un sitio precisamente barato pero al fin y al cabo ningún japonés lo es.
Si tuviera que ponerle nota le daría un 9,5/10.

Por último, os dejo las fotos del tartar y los temakis. Que os gusten.








viernes, 19 de febrero de 2016

La sopa de miso

Me gustaría comenzar este blog con una receta japonesa muy conocida, la sopa de miso o para aquellos más versados en el idioma nipón, el misoshiru (味噌汁).

Esta sopa, alta en proteínas y tradicional en la comida japonesa, es consumida prácticamente a diario por los habitantes del país, y tiene numerosos beneficios para la salud, entre ellos, la reducción del riesgo de cáncer.

El miso, o pasta aromatizada de soja, es el elemento fundamental que aporta el sabor y el nombre a este plato, y lo podemos encontrar de varios tipos: el aka-miso, más rojizo y salado, el shiro-miso, más blanco y suave o el awase, mezcla de ambos, entre otros.

Tipos de miso
Otro de los elementos fundamentales de este plato es el dashi, un caldo de pescado u otros ingredientes que aporta la base a la sopa. Al igual que el miso, existen varios tipos de dashi: el de pescado, o niboshi-dashi, el de alga, o kombu-dashi, y el de setas o shiitake dashi.





Sopa de miso servida en su tradicional cuenco

A partir de este momento, quedaría a elección del consumidor los demás ingredientes que desean añadir a su sopa de miso. Entre los más corrientes se encuentra el tofu (cuajada de soja), el puerro o cebolleta cortados finamente, la espinaca, el alga wakame...
Personalmente, yo suelo usar el tofu, cebolleta y alga, pues le aportan un especial sabor al caldo, añadido al del miso blanco que también utilizo (no me gusta mucho el miso rojo porque sabe demasiado fuerte para mi gusto)


Por último, os preguntaréis: ¿cómo puedo cocinar esto en mi propia casa? Es muy sencillo, y hay numerosos tutoriales en Internet, pero yo os dejaré uno en el que Yoko-san, una japonesa casada con un español y ambos residentes en Japón, nos enseña como hace su propia sopa de miso casera. Espero que os guste.